13/2/25 · Educación

"No hay mujeres que sirvan de modelos reales en los libros escolares de matemáticas"

Ana María de la Torre, investigadora premiada por la UOC por su estudio sobre desigualdad de género en recursos educativos

binary comment
7 min.

Ana María de la Torre, investigadora de la Universidad de Extremadura (foto: Ana María de la Torre)

En el curso 1985-1986, las mujeres representaban más de la mitad de las matrículas en la carrera de Matemáticas en las universidades públicas españolas. En el curso 2019-2020, este porcentaje había caído hasta el 36 %. Y este es solo uno de los muchos ejemplos que ponen de manifiesto que no se está haciendo lo suficiente para lograr la igualdad de género en las disciplinas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés).

Una de las vías para darle la vuelta a esta situación y conseguir la igualdad entre hombres y mujeres es acabar con los estereotipos de género presentes en recursos fundamentales de los procesos educativos: los libros de matemáticas. Esta es una de las premisas de la investigación “The Representation of Gender Stereotypes in Spanish Mathematics Textbooks for Elementary Education—en castellano, La representación de estereotipos de género en los libros de matemáticas de educación primaria españoles—, de Virginia Guichot-Reina y Ana María de la Torre-Sierra.

Con este trabajo, Ana María de la Torre-Sierra, profesora ayudante doctora del departamento de Ciencias de la Educación de la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Extremadura, ha ganado el Premio Cecilia Castaño 2024 de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) —que coordina el grupo de investigación Género y TIC (GenTIC), del Internet Interdisciplinary Institute (IN3)— en la investigación sobre desigualdades de género en ciencia y tecnología.

 

Tu investigación gira en torno a la representación de estereotipos de género en la educación primaria. ¿Por qué elegiste centrarte en los libros de matemáticas?

Los libros de matemáticas son un recurso fundamental en el proceso educativo y, al mismo tiempo, están en el epicentro de la problemática de la brecha de género en campos STEM. Las niñas comienzan a distanciarse de las matemáticas en la etapa de educación primaria, debido en parte a la persistencia de estereotipos de género profundamente arraigados, como que "las niñas no son buenas en matemáticas". 

Estos estereotipos no solo condicionan la percepción que las chicas tienen sobre sus capacidades, sino que también influyen en sus elecciones académicas y profesionales. Analizar en qué medida los libros de matemáticas refuerzan o desafían los estereotipos de género permite visibilizar los sesgos y contribuir al diseño de recursos educativos más inclusivos.

 

¿Contribuyen los personajes representados en estos libros a reforzar los estereotipos de género tradicionales?

Esta investigación revela que, aunque los libros de texto presentan una frecuencia igual de personajes femeninos y masculinos, existe una ausencia de mujeres como modelos reales en los campos STEM. Además, los personajes refuerzan los estereotipos de género tradicionales en la asignación de roles sociales. 

En el ámbito familiar, por ejemplo, las mujeres son representadas exclusivamente como cuidadoras de menores y personas dependientes, realizando tareas domésticas como preparar comidas o hacer la compra. En contraste, los hombres solo desempeñan roles de cuidado cuando están vinculados a trabajos remunerados, como el de médico o profesional sanitario. 

En el contexto de ocio, por otro lado, los hombres predominan en actividades deportivas que reflejan competitividad y espíritu de superación, destacándose como ganadores. Las mujeres se muestran interesadas en actividades como espectáculos, lectura, viajes o compras, con pocas excepciones de mujeres triunfando en deportes.

“La representación desigual en los manuales escolares y la falta de modelos femeninos en tecnologías e informática refuerzan la idea de que estas áreas no son "propias" de las mujeres”

¿De qué más formas está presente la desigualdad de género en estos libros?

En los contextos de resolución de problemas, las mujeres son retratadas utilizando las matemáticas en actividades cotidianas limitadas y se las presenta como inseguras e incapaces de resolver ciertos desafíos matemáticos. Por ejemplo, emplean las matemáticas mayormente para calcular su peso, perpetuando peligrosos estereotipos sobre la imagen corporal. 

El análisis también revela que las niñas y las mujeres muestran falta de interés y motivación hacia las matemáticas y actitudes de bloqueo e inseguridad al resolver problemas. Frecuentemente, piden ayuda a personajes masculinos para encontrar soluciones. En contraste, los personajes masculinos muestran un interés vocacional desde edades tempranas, acompañado de actitudes de disfrute, satisfacción y confianza hacia el aprendizaje matemático.

 

¿Cómo afecta esta representación a la autoestima de las niñas?

Todo esto permite que persistan ideas como que "los chicos son mejores en matemáticas y les gustan más". El 28,3 % de las niñas de 9 y 10 años informan que no les gusta aprender matemáticas, y las niñas han reportado mayores sentimientos de tensión y ansiedad relacionados con las evaluaciones matemáticas que los niños. 

Además, el hecho de que los personajes femeninos se muestren inseguros e incapaces de resolver problemas puede llevar a una pérdida de autoestima y reproducir prejuicios sobre su capacidad intelectual. El 36,7 % de las niñas de cuarto grado (cuarto de primaria en España) no se sienten seguras de sí mismas al abordar problemas matemáticos, lo que hace crucial abordar esta cuestión lo antes posible.

 

¿Y hasta qué punto condiciona su interés en seguir carreras STEM?

Desde la infancia, las niñas y los niños se proyectan y tratan de ajustarse a los patrones establecidos socialmente. La representación desigual en los manuales escolares y la falta de modelos femeninos en tecnologías e informática refuerzan la idea de que estas áreas no son "propias" de las mujeres. 

Esto no refleja un desinterés inherente, sino una educación y socialización que puede desincentivar a las niñas de explorar carreras STEM y, en cambio, las orienta hacia áreas más tradicionalmente aceptadas para su género. El resultado es una pérdida significativa de talento femenino en ciencias y de talento masculino en otras áreas, causando brechas de género en el mundo laboral.

 

¿Qué te llevó a interesarte por la representación de estereotipos de género en la educación?

Mi interés surgió por mi compromiso con la igualdad de oportunidades y por mi preocupación por cómo los mensajes que recibimos en etapas tempranas pueden moldear nuestras aspiraciones, decisiones y autoestima. La educación, especialmente en la infancia, es un espacio clave en el que se configuran las percepciones sobre las propias capacidades y el lugar que ocupamos en la sociedad.

Mi objetivo es aportar evidencias que contribuyan a una educación más igualitaria, en la que todas las personas, independientemente de su género, puedan verse reflejadas como capaces, valiosas y con un futuro lleno de posibilidades.

 

A lo largo de tu carrera, ¿has visto mejoras en la lucha para acabar con el sexismo y la diferencia de género en las aulas?

He podido observar avances significativos, aunque todavía queda mucho por hacer. En los últimos años, se han implementado políticas educativas más inclusivas, como la revisión de materiales didácticos para eliminar representaciones sexistas y el fomento de una mayor diversidad en los roles y modelos que se presentan al alumnado. 

También se han desarrollado programas para animar a las niñas a participar en áreas tradicionalmente dominadas por hombres, como las STEM, que están ayudando a desmontar estereotipos de género desde edades tempranas. 

Asimismo, he visto cómo la formación del profesorado comienza a incluir más contenidos relacionados con la perspectiva de género, y cómo algunas editoriales han realizado esfuerzos para revisar los libros de texto y representar a mujeres y hombres de forma más equitativa y empoderada.

 

¿Qué claves recomendarías para acabar con la representación de estereotipos de género en los libros de texto?

Recomendaría desarrollar un currículo escolar más inclusivo, que destaque las contribuciones de las mujeres al desarrollo de la sociedad y al conocimiento de la humanidad; visibilizar actividades sin estereotipos de género, representando a hombres y mujeres de forma equitativa en diversas actividades y roles; y utilizar un lenguaje inclusivo y no sexista.

En cuanto a la formación del profesorado, recomendaría incorporar contenidos de igualdad y coeducación, para que los docentes puedan identificar y abordar todas las formas de exclusión en el entorno escolar. Por último, considero que las universidades deben promover la investigación en igualdad de género de forma transversal en todas las disciplinas académicas, y en particular ampliar el horizonte en la manualística escolar con perspectiva de género. 

 

¿Qué supone para ti que este trabajo haya recibido el Premio Cecilia Castaño 2024 de la UOC?

Representa un gran honor, ya que reconoce el valor de un trabajo que aborda una temática crucial. Pone en valor la importancia de generar conocimiento sobre la participación de las mujeres en estas disciplinas y visibiliza el impacto que los materiales educativos tienen en la perpetuación o superación de los estereotipos de género.

Además, el premio refuerza la necesidad de seguir investigando y fomenta un cambio necesario hacia una educación más inclusiva y equitativa. Para mí, este reconocimiento es también una fuente de motivación para continuar trabajando en esta causa, aportando herramientas que permitan construir una sociedad donde el género no limite el acceso a la ciencia y la tecnología.

 

El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: ¿por qué crees que son importantes estas celebraciones? 

Permiten poner en el debate público las desigualdades estructurales que enfrentan las mujeres y las niñas en el ámbito científico y tecnológico. Además, destacan los logros de mujeres científicas pasadas y presentes, ofreciendo modelos a seguir. Tener referentes femeninos es clave para romper con la idea de que las disciplinas STEM son territorios masculinos y para inspirar a más niñas a explorar sus intereses en estas áreas, fortaleciendo su confianza y aspiraciones.

 

¿Crees que sigue siendo más difícil hacer carrera investigadora en España siendo mujer que hombre?

Sí, a pesar de los avances logrados en las últimas décadas, las mujeres siguen enfrentando más dificultades y persisten desigualdades estructurales y barreras específicas que afectan principalmente a las mujeres.

Un claro ejemplo es el fenómeno de la fuga de talento femenino (leaking pipe), que ilustra cómo, a medida que avanzamos en la carrera científica, la proporción de mujeres se reduce de manera significativa. Entre las causas, destaca la persistencia de una cultura laboral sexista, donde los estereotipos y roles de género influyen tanto en las oportunidades disponibles como en la autopercepción de las investigadoras. 

Además, factores como la falta de conciliación entre la vida profesional y personal, los sesgos inconscientes en los procesos de contratación y promoción y la escasa representación femenina en roles de liderazgo perpetúan estas desigualdades. Por ello, es crucial promover una representación igualitaria de mujeres y hombres en todas las áreas profesionales, comenzando por los libros de texto y la educación primaria.

 

UOC R&I

La investigación e innovación (I+i) de la UOC contribuye a solucionar los retos a los que se enfrentan las sociedades globales del siglo XXI mediante el estudio de la interacción de la tecnología y las ciencias humanas y sociales, con un foco específico en la sociedad red, el aprendizaje en línea y la salud digital.

Los más de 500 investigadores e investigadoras y más de 50 grupos de investigación se articulan en torno a los siete estudios de la UOC, un programa de investigación en aprendizaje en línea (e-learning research) y dos centros de investigación: el Internet Interdisciplinary Institute (IN3) y el eHealth Center (eHC).

La universidad impulsa, también, la innovación en el aprendizaje digital a través del eLearning Innovation Center (eLinC), y la transferencia de conocimiento y el emprendimiento de la comunidad UOC con la plataforma Hubbik.

Los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y el conocimiento abierto son ejes estratégicos de la docencia, la investigación y la innovación de la UOC. Más información: research.uoc.edu.

Contacto de prensa

También te puede interesar

Cargando

Más leídos

Ver más sobre Educación