3/4/18 · Economía

El negocio de las «empresas unicornio» a expensas de la economía colaborativa

Los expertos señalan que Uber y Airbnb no fomentan los valores sociales y colaborativos y piden proteger el modelo
Foto: <a href="https://pixabay.com/en/app-apple-hand-holding-ios-iphone-2941689/" target="_blank">freestocks-photos // Pixabay (CC)</a>

En el mundo financiero un unicornio es una empresa de nueva creación, de base tecnológica y que en relativamente poco tiempo consigue una valoración superior a los mil millones de dólares. Empresas como Uber y Airbnb son ejemplos de ello, y además se inscriben bajo otro paraguas: el de la economía colaborativa.

La Unión Europea estima en un informe que a finales de 2015 los ingresos brutos generados por empresas basadas en este modelo ya superaban los 28.000 millones de euros, y prevé un crecimiento exponencial que puede alzarse por encima de los 500.000 millones en los próximos años. Uber y Airbnb son las empresas basadas en economía colaborativa con más valor de mercado del mundo, pero su modelo de negocio y los efectos sociales que provocan en las ciudades donde se implantan levantan recelos entre los expertos.


Desmantelar las condiciones laborales

«La economía colaborativa corporativa es un fenómeno que aprovecha la situación creada después de la crisis de 2008, no para repensar el sistema económico hacia otro más justo y estable, sino como estrategia para desmantelar las condiciones de trabajo», apunta Mayo Fuster, investigadora del grupo de investigación experto en economía colaborativa Dimmons del IN3-UOC.

Fuster explica que, en su origen, las prácticas de la economía colaborativa se basaban en el intercambio de conocimiento y la gobernabilidad participativa, con independencia de si tenían ánimo de lucro o no. Es un ejemplo de ello el servicio de alojamiento Couchsurfing, en contraposición al modelo de Airbnb, que es una empresa privada que pretende maximizar beneficios con la retención de parte del pago del servicio que hace el usuario. «El modelo unicornio, como es el caso de Uber, trata de corporaciones que tienen a su disposición ingentes bolsas de "no-trabajadores" para la asignación de la demanda, por lo cual no hace falta que contribuyan al sistema de asistencia médica, ni al paro, ni al seguro contra accidentes ni a los pagos de Seguridad Social», asegura Mayo Fuster.


Protección del modelo

La empresa Uber ha estrenado recientemente en Barcelona un servicio llamado UberX, que cuenta con conductores con licencia profesional y con tarifas un 15 % más económicas que el servicio de taxi. August Corrons, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, asegura que las empresas unicornio «quieren sacar provecho del sistema capitalista y, por lo tanto, desde la Administración habría que prepararse para que no tengan lugar irregularidades ni competencia desleal, que todas compitan en iguales condiciones».

El experto en economía social señala que hay que diferenciar empresas como Uber y las de «la economía colaborativa propiamente dicha, que buscan realmente beneficiar a las personas y empoderarlas», lo cual debería tener, según Corrons, «un tratamiento "especial" por parte de la Administración pública». En concreto, el experto pide que los entes públicos faciliten las gestiones burocráticas, concedan más ayudas y hagan difusión de las empresas de economía colaborativa.

Expertos UOC

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